Filtros en redes sociales: cuando la imagen deja de ser real y empieza a doler
- lotcomunicacion
- 1 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Los filtros en redes sociales parecen algo inocente: un toque para suavizar la piel, aclarar los ojos, afinar la nariz o agregar un brillo que no existe en la realidad. Están en todas partes: TikTok, Instagram, Snapchat y hasta en aplicaciones de mensajería. Pero lo que empezó como un juego visual hoy está teniendo efectos profundos, sobre todo en adolescentes.
La pregunta es simple:¿Qué pasa cuando la imagen que ves en tu pantalla ya no se parece a la que ves en el espejo?
1. Los filtros no solo editan fotos… editan percepciones
Para muchos jóvenes, la foto con filtro se convierte en su versión “aceptable”. Y al ver su rostro real, sienten que “no es suficiente”.Esto genera algo que los expertos llaman disforia digital: el deseo de parecerse más al filtro que a uno mismo.
Estudios recientes muestran que:
A menor edad, mayor dependencia a los filtros.
La comparación constante con versiones irreales genera ansiedad, baja autoestima y frustración.
Lo que era juguetón se vuelve compulsivo: “Si no hay filtro, no subo la foto”.
2. ¿Por qué afecta tanto a los adolescentes?
La adolescencia es una etapa en la que estamos formando identidad, seguridad, autoestima y sentido de pertenencia. Las redes aumentan la sensación de que hay que lucir “perfecto”.
Un filtro puede:
Borrar imperfecciones naturales que son parte de crecer.
Crear estándares imposibles de apariencia.
Hacer creer que todos los demás “son más bonitos”, cuando también están editando.
La comparación deja de ser justa. Y deja de ser sana.
3. Hablar del tema es urgente (y más sencillo de lo que parece)
La solución no está en prohibir filtros, sino en acompañar y educar.
Aquí algunas ideas que realmente funcionan:
✔️ 1. Cuestiónalo junto con ellos
Pregúntales:– ¿Tú crees que esa influencer realmente se ve así sin filtro?– ¿Qué cambia el filtro en tu cara?– ¿Cómo te sientes cuando te ves sin él?
Estas preguntas abren una conversación natural sin regaños.
✔️ 2. Enséñales a distinguir lo real de lo editado
Mostrar ejemplos de filtros extremos ayuda a que entiendan que lo que ven no es coincidencia ni “suerte genética”: es tecnología.
✔️ 3. Practiquen momentos sin filtro
Un reto familiar funciona muy bien:“Una foto sin filtro al día”.No se trata de publicar, sino de recordar cómo se ven realmente.
✔️ 4. Refuerza lo que sí importa
La seguridad, la personalidad, la creatividad y el carácter no tienen filtro… ni lo necesitan.
4. No se trata de satanizar la tecnología
Los filtros pueden ser divertidos, creativos y hasta herramientas expresivas.El problema no es usarlos.El problema es creer que solo con ellos somos válidos.
Como en todo, la clave está en el equilibrio:usar la tecnología sin perder la autenticidad.
5. Un mensaje final
Si tienes hijos, alumnos o adolescentes cerca, diles esto:
“No necesitas verte perfecto para valer. Lo que eres fuera de las redes vale más que cualquier filtro.”
Porque sí:TODO COMUNICA.Y lo que decidimos editar… también habla de nosotros.
Por.- Oliver Olea

























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